miércoles, 8 de enero de 2014

MGMT 3 + yapa

Llegamos a una farmacia, de la mano, soltó mi mano para entrar, yo también al mismo tiempo, mientras el sol empezaba su ocaso y aún había gente adentro comprando, tambien recuerdo que había una fila de varias repisas, caminamos hasta llegar a una banca que estaba allí, porque la verdad yo estaba muy cansado, el y las chicas también, mientras estábamos ahí nos reíamos mucho y la gente no tardo en fijar sus ojos en nosotros, una parejita de niños de 14-15 años, ojitos tenia una voz muy de guagua y recuerdo haberle hecho callar de manera tierna y risueña para que al gente no nos viera y en ese momento el me pidio un beso y yo muy recién-saliendo del closet, le di un piquito, no sé si alguien lo vió, la huea es que no me importaba, porque yo estaba feliz, hipnotizado y enamorado.

Nos levantamos casi a no poder más y me llevo de la mano a la caja, con un empaque de 6 condones comunes durex en la mano, en caja elegimos el lubricante, igual nos dio risa y vergüenza, fue como vivir una adrenalina de adolescentes, fue bonito y arriesgado a la vez. Elegimos lubricante sabor/olor piña colada, quien iba a pensar que al momento de decidir eso, seria un olor que te marcaría para toda la vida. 
Las niñas salieron y sacaron el lubricante, recuerdo que se lo echaron en la mano y todos lo probamos y parecíamos niños chicos comiendo helado, era muy rico, yo aún lo tengo, está muy vencido, pero de repente me gusta olerlo, echar en mi mano y reírme, sonara raro, pero al verdad disfruto mucho recordando lo que he vivido, intento concentrarme y rescatar cada detalle, eso hace mas especial las cosas.

Llegamos a un edificio con una reja creo que color verde, entramos por un camino rodeado por un apsto verde y vivo, el concerje pregunto por nosotros, ojitos le dijo que venían con él, pero el conserje le dijo que tenia que tener cuidao y la huea, jaja igual entramos y wena onda. Llegamos a la puerta y cata se tiro justo enfrente de la puerta sentada y agotada, yo y ojitos permanecimos parados, mientras abrían la puerta y podías observar un espejo gigante que daba frente a la puerta con una mesita para las llaves muy bonita que daba un toque acogedor a la casa, fuimos directo a la  pieza, una habitación con cortinas/persianas azules, y yo me eché en su cama porque estaba muy cansado y el se acostó y me abrazó y yo lo abracé, nos deseábamos mucho en ese instante y el me tomo y me dió un beso, no pude evitar tomarlo y devolverselo, estábamos tan incómodos que nos babiamos enteros, pero fueron bonitos besos, no por como nos besamos, si no por como lo sentí tan cerca mio y tan cálido, que daban ganas de nunca mas irse, era todo perfecto, había algo mutuo que hacia todo tan especial. Quisiera nunca haberme ido, bueno nunca lo hice.

Continuará...

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